Exoficial de la policía de Kansas City es declarado culpable de homicidio en segundo grado

Una foto de un video de vigilancia que muestra a Taquiza Johnson (izquierda) y a la víctima, Ronald Barnett. / Foto: Oficina del Fiscal del Condado de Platte
Un jurado del condado de Platte ha declarado culpable de homicidio en segundo grado y acción criminal armada a Taquiza V. Johnson, un exoficial de la Policía de Kansas City (KCPD), tras un juicio de cinco días por la muerte de Ronald Barnett, de 71 años, ocurrida en agosto de 2024.
El incidente
El crimen tuvo lugar la tarde del 21 de agosto de 2024 en el estacionamiento de un Walmart ubicado en el 8551 N. Boardwalk Ave. Según los registros judiciales, una discusión entre Johnson y Barnett escaló rápidamente hasta que el exoficial abrió fuego contra la víctima, quien fue trasladada a un hospital local, donde falleció a causa de sus heridas.
El argumento de la defensa y la realidad legal
Durante el juicio, Johnson testificó en su propia defensa, alegando que actuó bajo miedo por su vida tras recibir amenazas verbales y epítetos raciales por parte de Barnett. Sin embargo, durante el contrainterrogatorio, el propio acusado admitió que la víctima no estaba armada y que él nunca observó ningún arma en posesión del hombre de 71 años.
Al respecto, el Fiscal del Condado de Platte, Eric Zahnd, fue contundente al aclarar que las leyes de defensa propia en Missouri no amparan el uso de fuerza letal ante amenazas verbales o insultos. «Una persona que alega defensa propia debe establecer que el agresor percibido poseía, exhibió o amenazó con usar un arma capaz de causar la muerte», enfatizó Zahnd. «La fuerza letal no está justificada ante el miedo a ser agarrado o incluso golpeado».
Implicaciones y sentencia
La investigación reveló que Johnson utilizó su antigua arma de servicio del KCPD para llevar a cabo el asesinato, un hecho descrito por el fiscal Zahnd como un acto «descarado y simplemente increíble» cometido a plena luz del día.
Tras el veredicto, el jurado ha recomendado una sentencia de cadena perpetua por el cargo de asesinato en segundo grado, además de 15 años adicionales por el delito de acción criminal armada. El juez a cargo del caso dictará la sentencia final el próximo 14 de septiembre.













