Mujer de Kansas City enfrenta hasta 30 años de prisión por fraude bancario

REFERENCIAL / Photo by Michael Förtsch on Unsplash.
KANSAS CITY, Mo. — Una residente de Kansas City, Missouri, podría pasar hasta tres décadas tras las rejas luego de que un jurado federal la declarara culpable de múltiples delitos relacionados con el fraude financiero y el desvío sistemático de fondos públicos federales.
El veredicto y los cargos
La acusada fue identificada como Divianys Morales-Alvarez, de 50 años, quien este martes fue hallada formalmente culpable de dos cargos de robo de fondos gubernamentales, un cargo de fraude bancario y un cargo de robo de identidad agravado, tras concluir un juicio en un tribunal federal. Bajo los estatutos federales aplicables, Morales-Alvarez enfrenta una sentencia máxima de hasta 30 años de prisión sin posibilidad de libertad condicional.
La trama del fraude transnacional
De acuerdo con los documentos judiciales y los argumentos presentados por la fiscalía, el caso salió a la luz en 2024, cuando la Oficina del Inspector General de la Administración del Seguro Social (Social Security Administration) recibió un reporte que alertaba sobre una beneficiaria de jubilación que residía en Cuba en condiciones precarias.
La investigación determinó que, tras jubilarse en febrero de 2020, la beneficiaria se mudó a Cuba. Dado que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos prohíbe el envío de pagos gubernamentales a dicho país, y debido a que la Administración del Seguro Social nunca fue notificada del cambio de residencia, la agencia continuó depositando los beneficios mensuales en una cuenta bancaria conjunta en Estados Unidos que la mujer compartía con su hija, Morales-Alvarez.
Desvío de fondos y uso personal
Entre febrero de 2020 y septiembre de 2024, la SSA transfirió más de 66,000 dólares a dicha cuenta. Durante el juicio, Morales-Alvarez argumentó que había enviado 10,000 dólares en efectivo a Cuba para el cuidado de su madre, quien padecía demencia. Sin embargo, las pruebas periciales demostraron que la acusada jamás viajó a la isla y que, a lo largo de cuatro años, solo envió alrededor de 1,600 dólares y entre cuatro y cinco paquetes con ropa y suministros a través de terceros.
El resto del dinero fue dilapidado en beneficio propio, incluyendo la compra de un vehículo y el pago de impuestos inmobiliarios atrasados.
Asimismo, los investigadores descubrieron que Morales-Alvarez interceptó cheques del Departamento del Tesoro de EE. UU. emitidos a nombre de su madre por concepto de reembolsos y créditos fiscales. La mujer falsificó la firma de su progenitora al reverso de los documentos, los depositó en la cuenta conjunta y posteriormente transfirió la mayor parte de los fondos a su cuenta de ahorros personal para sufragar sus propios gastos cotidianos.
Con este veredicto, el caso entra en su etapa final a la espera de que el juez dicte la sentencia definitiva que definirá los años que la acusada pasará en prisión federal.














